Un nuevo escándalo de privacidad se avecina para Apple, gracias a Thomas Ie Bonniec, un ex contratista de la compañía que reveló cómo la compañía recolectó millones de muestras de consultas a su asistente de voz Siri para un “proyecto de calificación” que tenía por objetivo mejorar la precisión de este software, reportan expertos de un curso de hacking.

Hace algunos meses el contratista reveló a The Guardian que, mientras trabajaba para Apple escuchó grabaciones privadas (incluso íntimas), de los usuarios de Siri; las consultas incluían temas como discusiones médicas, actividades delictivas, sexo y conversaciones comerciales. Ie Bonniec emitió estas declaraciones de forma anónima, aunque finalmente decidió revelar su identidad como protesta ante las nulas consecuencias que esta actividad de monitoreo de usuarios ha traído para Apple.

Ie Bonniec, subcontratista que expuso a Apple

“Puedo afirmar que no existen muchos registros sobre quién trabaja en ese proyecto, además de que la cantidad de datos a los que pueden acceder los empleados y contratistas de Apple es altamente considerable”, aseguró Ie Bonniec el pasado mes de julio. Los expertos del curso de hacking mencionan que Apple ha sido consultada en múltiples ocasiones, aunque la compañía no se ha pronunciado al respecto.

En la carta redactada por el ex contratista (y que fue enviada a todas las organizaciones de protección de datos en Europa) se menciona: “Es en verdad preocupante que Apple, y otras compañías similares, sigan ignorando las leyes de protección de datos y violando la privacidad de los usuarios con estas campañas de recolección masiva de datos”.

Ie Bonniec se dijo extremadamente preocupado por la forma en la que los gigantes tecnológicos interceptan la comunicaciones de millones de usuarios a pesar de que la legislación en materia de protección de la información ha avanzado a grandes pasos (con la implementación del GDPR, por ejemplo). “Parece ser que la aprobación de una ley no es suficiente para detener a los que violan la privacidad de los usuarios”, agregó el ex contratista.

Ie Bonniec ejercía como subcontratista en las oficinas de Apple en Cork, donde tuvo acceso a miles de fragmentos de consultas en Siri (en inglés y francés) hasta su renuncia en 2019, mencionan los expertos del curso de hacking. “Este equipo opera al margen de lo moral y lo legal, y ha estado operando desde hace años a gran escala”.

Acorde al Instituto Internacional de Seguridad Cibernética (IICS), Apple escucha miles de grabaciones de consultas a Siri todos los días y desde una variedad de dispositivos, incluyendo iPhone, Apple Watch o iPad (en resumen, cualquier dispositivo que incluya el asistente de voz). Sobra decir que la compañía no cuenta con autorización expresa de los usuarios para recolectar estos registros.

Cuando Ie Bonniec reveló esta información, Apple lanzó un comunicado afirmando que implementaría algunos cambios en Siri a favor de la privacidad de los usuarios, aunque parece ser que estos cambios no han sido suficientes.

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