Son muchos los eventos que se realizan a lo largo del año en diferentes puntos de España, también manifestaciones y concentraciones masivas con diferentes tintes y situaciones donde la violencia estalla o puede estallar en cualquier momento.

Con el fin de dar un respaldo a estos acontecimientos, los cuerpos policiales han creado unidades de intervención especializadas en este tipo de eventos, tanto para la prevención como la intervención, cuando es necesaria para restablecer el orden público. Dichas unidades cuentan con formación y entrenamiento específico para afrontar este tipo de situaciones.

Con el fin de dar un respaldo a estos acontecimientos, los cuerpos policiales han creado unidades de intervención especializadas en este tipo de eventos, tanto para la prevención como la intervención, cuando es necesaria para restablecer el orden público. Dichas unidades cuentan con formación y entrenamiento específico para afrontar este tipo de situaciones.

La policía nacional con la UIP, Unidades de Intervención Policía, y la guardia civil con los GRS, Grupos de Reserva y Seguridad, fueron los primeros en crear este tipo de unidades. Cuentan con bases estratégicamente repartidas por toda la geografía desplazándose allí donde son requeridas.

Dada la necesidades que han ido surgiendo, los cuerpos estatales además de contar con estas unidades de antidisturbios, crearon otras con un perfil de mayor riesgo para intervenir en operaciones especiales como la liberación de secuestrados, detención de bandas organizadas, terrorismo etc. Para todas estas cuestiones la Policía Nacional cuenta con los GEO, Grupo Especial de Operaciones, y la Guardia Civil con la UEI, Unidad Especial de Intervención, y los GAR, Grupo de Acción Rápida, cuyas misiones no solo se limitan al territorio español, también están autorizados a actuar en el exterior si fuera necesario.

Además, estas unidades son únicas, solamente disponen de una base, situándose la de los GEO de policía nacional en Guadalajara, la de la UEI de guardia civil en Valdemoro (Madrid) y los GAR, en Logroño.

Pero las exigencias de seguridad que van surgiendo han hecho necesario también la creación de unidades especiales de seguridad en las diferentes provincias españolas.

Ante esta demanda, la policía nacional dispone de las UPR, Unidades de Prevención y Reacción, con el fin de descargar las unidades de intervención cuando la situación lo requiera. Con el mismo objetivo, la Guardia Civil dispone en las comandancias de las USECIC, Unidades de Seguridad Ciudadana.

Unidades Especiales a nivel autonómico

Pero no solo los cuerpos estatales disponen de este tipo de unidades, las policías autonómicas también han creado destacamentos de intervención policial, así la policía autonómica catalana, los Mossos de Esquadra disponen de las unidades ARRO, Área Regional de Recursos Operativos, disponibles en cada provincia de la comunidad, la BRIMO, Brigada Móvil, esta solo dispone de una base en Sabadell (Barcelona), y por último el GEI, Grupo Especial de Intervención, dedicado a operaciones de alto riesgo.

La Ertzainza cuenta con los conocidos como Berrozi los BBT (Berrozi Berezi Taldea) con sede en esta misma localidad abandonada de Álava.

La Policía Foral también cuenta con la BCI, Brigada Central de Intervención y el GIE, Grupo de Intervención Especial con sede en Pamplona.

Muchas policías locales también han creado unidades especiales, así la Policía Municipal de Madrid cuenta las UCEs, unidades centrales de seguridad, la Guardia Urbana también contaba con las unidades de apoyo policial UAP, aunque estos han sido disueltos y renombrados con el nombre de URPE, Unidad de Refuerzo, Prevención y Emergencias.

Una oportunidad para promocionar

Podemos continuar con más cuerpos policiales que han optado por la creación de este tipo de unidades con el objetivo de hacer frente a determinadas situaciones que han aflorado en los últimos años y que requieren de personal preparado para intervenir.

En todos los cuerpos policiales estas unidades especiales suelen nutrirse de agentes del propio cuerpo los cuales deben de cumplir una serie de requisitos y superar unas pruebas concretas para poder acceder a la unidad. Una vez dentro, comienza la formación específica para las tareas que se vayan a desarrollar.

Se trata, por tanto, de un modo de promocionar dentro de los cuerpos policiales, no solo en lo que a escala de mando se refiere, sino a nivel profesional como miembro de cuerpos especiales, cuyas funciones solo quedan relegadas para este tipo de unidades por las necesidades de formación, preparación y el riesgo que conllevan.


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