La ansiedad al ver que se está acabando la batería o que falla la cobertura de un móvil no es nada comparable para muchos con el sufrimiento de perderlo por un robo o un despiste, de tener la pantalla completamente rota o los botones estropeados.

Así lo constata el I Estudio sobre el impacto emocional y económico del uso del móvil, que la firma de seguros para dispositivos conectados SFAM e Ipsos han elaborado, que estiman que más del 60% de los ciudadanos se sienten muy ansiosos si les roban o pierden el “smartphone”.

El estudio, elaborado a partir de las opiniones de unas 800 personas y que se presentó esta misma semana en el Mobile World Congress(MWC), corrobora que los teléfonos y otros dispositivos como portátiles o tablets forma parte de la rutina personal y profesional de los españoles. Así, a modo de ejemplo, el 82% lo usa para hablar; el 76%, para chatear; el 72%, para hacer fotos y para las redes sociales; el 49%, para escuchar música; y el 46%, para trabajar.

Sea para ocio o trabajo, lo cierto es que el 55% de los encuestados lo considera “esencial” y quizás por este mismo motivo se destina un importante presupuesto para los dispositivos elegidos: el 42% invierte entre 200 y 500 euros, y el 23% destina más de 500 euros. Con todo, solo el 15% de los usuarios lo tiene asegurado.

Por franjas de edad, el informe constata que los usuarios más jóvenes son los que prefieren dispositivos más caros, posiblemente por sus mayores prestaciones, y también apuestan más por los seguros, por su dependencia con las tecnologías. Por el contrario, con el aumento de la edad los usuarios tienden a gastar menos en sus teléfonos.

Los resultados fueron presentados por Francesc Costa, director general de Ipsos España, y Sadri Fegaier, CEO de SFAM, que aprovechó la cita en el MWC para presentar precisamente el desembarco a España de la empresa francesa, que lleva veinte años dedicados a los seguros.

Instalados en la Torre Mapfre

La firma, que este año prevé un volumen de negocio de 740 millones de euros y que tiene 6 millones de clientes, ha escogido Barcelona para albergar las oficinas, en concreto en la Torre Mapfre, y prevé cerrar el año con más de 300 empleados en la capital catalana que sobre todo darán apoyo a los clientes con teleconsejos. Los primeros 40, que ahora se están formando, empezarán a trabajar este mes.

Su cartera de servicios abarca seguros para teléfonos móviles, tabletas, ordenadores portátiles y de mesa pero también relojes y otros dispositivos conectados y la compañía pretende poder dar solución en un máximo de 48 horas a robos, pérdidas o hurtos.

Deja un comentario